Miguel Azogue [Hg] (Alcalá de Guadaira, Sevilla)

Mis primeros contactos con la informática fueron en el año 1.982 cuando cursaba 6º de EGB. Hasta entonces poco sabía de los ordenadores, ni tampoco conocía a nadie que tuviese alguno en casa. Al colegio llegaron unos Sony MSX Hit-Bit HB-55P con monitor en color y al ser pocas unidades se sortearon unos cursos de informática entre los alumnos, de los cuales fui uno de los afortunados. Estos MSX disponían de sólo 32K de RAM pero su precio con el monitor en color, según recuerdo nos comentara el profesor, rondaba las 200.000 ptas. de entonces. No es de extrañar cuando poco después en la primera tienda de informática que recuerdo en mi ciudad, un spectrum costaba algo menos de 100.000 ptas. Estaba claro que por aquel entonces la informática estaba reservada para muy pocos.
Los cursos estaban centrados lógicamente en una iniciación a la informática para entender que era un ordenador y para que se podía utilizar y un acercamiento al lenguaje BASIC. Para mí fue un gran descubrimiento, sobre todo el concepto de programación… los diferentes electrodomésticos que nos acompañaban en casa realizaban básicamente una función, pero esto era algo diferente. Esta “máquina de escribir” electrónica, con teclas cargadas de caracteres extraños disparaba mi imaginación, sólo con pensar en la de infinidad de cosas que se podían realizar.

Recuerdo que en el curso de Basic el último programa que realizamos era un juego, y nos llevamos todos una gran decepción cuando después de escribir una gran cantidad de líneas el juego era bastante simple y poco agraciado en sonido y gráficos, poco parecido a lo que veíamos en los salones recreativos que ya inundaban nuestra ciudad. Poco tiempo más tarde vi mi primer juego en un ordenador, concretamente en la tienda que comentaba antes. Se trataba del Jet-Pac al que solía jugar el hijo del dueño en un spectrum “gomas”, rodeado de niños babeando con los ojos saltones. Eso si era otra historia …que colorido …que sonido … que divertido … quien pudiera tener algo así en casa!.
Hasta que empecé a estudiar en F.P, ya en el año 1.985, no volví a tener contacto con los ordenadores, salvo mis frecuentes paradas frente a escaparates de tiendas de mi ciudad como en la de una de electrodomésticos en el que relucía un canon V20 MSX 64K que fue mi sueño durante algunos años.
En el instituto de F.P impartían unas clases de informática, que en este caso eran de pago, al que me apunté. Allí se profundizaba más en el BASIC y tuve mi primera toma de contacto con el Commodore 64. En el aula había varios C64 y un par de Commodores PET, ya obsoletos en aquella época, con sólo 5k de memoria RAM, sin sonido y que incorporaba una unidad de cassette y un pequeño monitor en blanco y negro (fue el primer ordenador integrado que vi).
Ya empecé a conocer a gente afortunada que tenía ordenador propio, y el ir a sus casas para echar una tarde me sirvió para ir conociendo varios sistemas. Algún compañero de F.P tenía un spectrum plus, con el que jugué en alguna ocasión, sobre todo al Bruce Lee, juego relativamente fácil de terminar pero muy adictivo y simpático, con los dos enemigos (el “gordo” y el del “palito”) que te acompañaban durante todo el recorrido. También recuerdo a un antiguo amigo de EGB afortunado de tener en su casa un commodore 64 completito, con su monitor commodore en color, el cassette y la unidad de disco, la primera que vi (ni me imagino lo que costaría el pack por entonces). Y también alguno no tan afortunado que habían adquirido otros ordenadores no tan conocidos, como el caso del Dragon 32, que aunque era un ordenador bastante completo, el cual al incluirle la unidad de disco podía ejecutar el sistema operativo OS9, no tuvo tanto éxito (incluso ni después de que Eurohard, la distribuidora de los Dragon en España, llegara a comprar la firma inglesa para fabricarlos en nuestro país, por lo que andaba bastante escaso de software y de información (revistas, libros, …).

Hasta que llegó el momento mágico en que vi por primera vez un amstrad, que como imaginaréis se trataba del CPC464. El padre de un amigo del barrio se lo regaló por navidad, comprado en una presentación que hicieron en su empresa, un 464 inglés (teclas gruesas) ya que aun no tenían distribuidor en España (como todos sabéis posteriormente Indescomp y en exclusiva en El Corte Inglés). En un principio lo que más me llamó la atención era ese teclado colorido bastante agradable al tacto y el ser un sistema integrado (el cassette y el monitor dedicado para no tener que estar pidiendo en casa poder conectarlo a la TV, era todo un lujo). El monitor era la primera versión del GT-1, en fósforo verde, el cual me llamó también la atención, ya que hasta entonces había visto sólo ordenadores conectados a monitores y TV en color o en TV en B/N.
El día que fui a verlo cargamos varios juegos del paquete de Amsoft, y aunque algunos eran entretenidos (plaga galáctica, oh mummy, …) tampoco me sorprendieron mucho, ya que era más o menos lo que hasta entonces había visto en otros sistemas. Más adelante conocimos a otro usuario de amstrad, el cual nos grabó unos juegos en un cassette y nos empezó a ponernos al día en eso de los “copiones”. Cuando llegamos a su casa y cargamos el primer juego, me quedé de piedra… nada menos que el Knight Lore. Eso si que era otra historia, algo que no había visto hasta entonces… que gráficos, que movimiento, que sonido, … y en 3D, toda una aventura para pasarte horas delante del amstrad y no aburrirte. Ese fue el motivo por el que supe que yo quería tener un amstrad, pero ahora tocaba lo peor, conseguirlo.
Ya llevaba algunos años intentando convencer a mis padres, pero la economía no podía permitirlo, más aun cuando en casa sólo trabajaba mi padre y éramos cinco hermanos. Mis hermanos mayores se llevaron también tiempo queriendo un equipo de música y por fortuna a mi madre le tocó un cupón de los de entonces (en aquella época los cupones eran más económicos y con más probabilidades de premio, aunque estos eran de valor bastante reducido). Recuerdo que el premio era de 125.000 ptas, con lo que mis hermanos pudieron acceder al tan ansiado equipo de música.
Mi madre cada vez que le comentaba lo del ordenador me decía, que el próximo cupón que tocara sería para comprármelo, así que imaginaos mi previsión de conseguirlo. Pero la suerte estuvo del lado de mi madre, o más bien, del mío y volvió a tocar un cupón por el mismo importe. El día que llegué de mis clases y me lo comentó creí que se traba de un broma, pero afortunadamente no fue así. Esa misma tarde llamé al corte inglés para reservar uno e ir a por él, encontrándome con que estaban agotados y no sabían cuando lo recibirían (había hasta lista de espera!!!). Así que me llevé cerca de un mes en el que llamaba día si y día también, sin que les llegaran. Los dependientes de la sección de informática ya me conocían todos y me dijeron que en cuanto llegaran me avisarían, incluso si les fuera posible me adelantarían en la cola de espera. Una tarde me llamó uno de ellos y me comentó que aunque aun no habían llegado los CPC464, les acababa de llegar un nuevo amstrad, que aunque era más caro también tenía más memoria y unidad de disco en vez de cassette. Lo comenté a mi padre, pensando que diría que no había más presupuesto y directamente me dijo, … venga que nos vamos para Sevilla.
Nunca olvidaré esa tarde, acompañado de mi padre y rodeado de todos los ordenadores que allí había expuestos, algunos que había visto o que había usado en alguna ocasión, otros que era la primera vez que veía, … Amstrad, Commodores, Sinclair, MSX de varias marcas, Dragon, … esperando a que yo señalara con el dedo cual me llevaría por fin a casa.
Cuando me enseñaron el CPC6128 me quedé prendado. Que más podía pedir, el doble de memoria, un diseño “más profesional” y una unidad de disco, además de ser compatible con el CPC464 al añadirle un cassette exterior.

El precio del ordenador era de 105.000 ptas con el monitor verde y de 140.000 con el de color. Cuando mi padre me dijo que si quería ese, me preguntó el dependiente que monitor quería y por no querer abusar más (ya eran unas 40.000 ptas más que el 464) le dije que el verde, de lo cual me arrepentí bastante posteriormente al ver las limitaciones que suponía, sobre todo para los juegos y programas gráficos. Antes de firmar el pedido el dependiente nos estuvo comentado también del amstrad PCW8256 que acababa de salir al precio 129.900 ptas, y que además de tener 256K tenía integrada una impresora. No se porqué pero aunque atraía bastante su apariencia de ordenador profesional, me decanté por el CPC6128, de lo cual me alegré bastante, dado la orientación principal de procesador de textos para el que estaba diseñado este ordenador. Conocí a un amigo que acabó comprando un PCW8512 (como recordaréis versión ampliada del PCW8256 con segunda unidad de disco de 1Mb y 512K) y aunque no lo reconocía se sentía algo desplazado ante el resto de usuarios de amstrad, al no poder compartir con nosotros la mayoría del software y al tener bastante limitado el acceso a los juegos. El CPC6128 tenía lo mejor de los dos mundos, los juegos del CPC464 y aplicaciones profesionales, incluso algunas para el PCW8256 bajo CPM Plus.
A partir de ahí, bueno después de esperar una semana a que lo trajeran de El Corte Inglés a casa, ya que mi padre no quiso traerlo por si se dañaba en el viaje, ya tuve ordenador en casa… y que ordenador!.
Durante varios días no paraban de venir amigos a casa a verlo.
Por destacar, el aprender el funcionamiento de una unidad de disco, el ver que en el BASIC no se terminaban los lenguajes de programación (Logo, Pascal, …) y el conocer por primera vez un S.O, como el CP/M Plus.
Más adelante compré el cable y un cassette y aprendí a manejar el Discology, con lo que fueron muchas las horas pasadas frente a la pantalla con la cantidad de juegos que pasaron por mis manos y que nunca olvidaré, destacando alguna joya como La abadía del Crimen, toda la saga de Ultimate, Knight Lore, Alien 8, Night Shade, Gunfright, … algunos específicos del CPC6128 como El enigma de Aceps o el Zombi, entretenidos como algunos de los de Dinamic…
Pero en los juegos no se quedaba todo, aprendí bastante de Basic y me manejaba bastante bien con el procesador de textos Tasword 128 y el programa de dibujo Art Studio (quien hubiese tenido entonces un ratón para este programa), así como los Dr. Graph y Dr. Draw que trabajaban bajo CPM, con lo que hacía los trabajos de F.P por ordenador e incluso pasaba algunos trabajos y hacía portadas de los mismos para universitarios que me sirvió para ganarme alguna pelas, gracias a la
impresora DMP3000 que posteriormente me regalaron mis padres.
Y como no recordar aquellas maravillosas revistas como Microhobby semanal o la mensual Amstrad User que nos acompañaron durante el tiempo que nuestros amstrad se mantuvieron en la brecha.
En lo que nunca profundicé fue en el código máquina, que me hubiese encantado aprender, pero el tiempo pasó demasiado deprisa y los Atari ST y Commodore Amiga ya amenazaban con su 16bits y sus maravillosos gráficos, así como los PC empezaban a despegarse de su exclusiva dedicación al mundo empresarial. Los juegos decayeron bastante en calidad, al tratarse muchos de ellos en conversiones programadas inicialmente para los AMIGA o ST, las revistas cada vez aportaban menos y en el caso de la Amstrad User cada vez la sección de CPC la centraban más en los juegos (como recordaréis por última la revista venía separada por secciones de CPC, PCW y PC, hasta que la dieron por finalizada apareciendo Amstrad Profesional por un lado y Amstrad Sinclair Ocio por otro).
A partir de aquí, y al no pasarme a alguno de los nuevos sistemas me quedé un tiempo despegado de la informática, salvo el seguir usando esporádicamente mi CPC6128. La edad ya te pedía otras cosas y la calle estaba llena otras diversiones ;-) y el empezar a trabajar también te reducía mucho el tiempo libre.
Ya en los años 90, en el auge de los PC 286 y 386, conseguí un Amstrad PC2086 con disco duro. Aunque anteriormente había conocido en casa de un amigo el Amstrad PC1512, con sus disco de 5 ¼, el S.O por ventanas GEM, el programa de dibujo GEM Paint, … este fue mi primer contacto real con el mundo del PC y descubrir las ventajas del disco duro. Hice un curso de Ofimática donde por aquel entonces aparte de descubrirte el MS-DOS aprendí a manear el DBase, el Lotus 1,2,3 y el WordPerfect (los programas líderes antes de que la Microsoft Office acaparara el mercado) y empecé también a usar las primeras versiones de Windows, cuando aun se trataba de un sistema que corría bajo MS-DOS.
Aquí concluyo esta primera parte de mis recuerdos y experiencias relacionados con el mundo de la informática, muchos de los cuales imagino se corresponderán con los vuestros. En una segunda parte os contaré como años más tarde, ya sumergidos de lleno en la era del PC y de las videoconsolas y movido quizás por la nostalgia de aquella maravillosa e inolvidable época, comencé a coleccionar ordenadores, y más cercano al día de hoy hacer realidad uno de mis sueños … tener en casa una máquina arcade.
Un saludo
6 de MArzo de 2010
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Comentarios
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04.01.2012 - Eddi
(LiPUBczPg)
Yeah, that's the tkeict, sir or ma'am
02.01.2012 - Rock
(YibfbYqjBkhLr)
Pin my tail and call me a donkey, that really hlpeed.

